domingo, 9 de febrero de 2014

AI WEIWEI


CIUDAD REAL DIGITAL
Barricada Cultural
20/01/2014
Por Eva Martínez Cabañas





Ai Weiwei es el nombre de un artista y activista social chino que se dedica a protestar contra la opresión de su gobierno mediante el arte y como buenamente le permite su falta de libertad. Nació en 1957 en Beijing (así llaman ahora en la República Popular China a su capital, nosotros la conocemos como Pekín) y allí reside actualmente.

Es hijo del escritor Ai Qing, considerado uno de los más grandes poetas chinos contemporáneos. El padre fue acusado de intelectual derechista por el régimen de Mao Zedong y, durante la Revolución Cultural (1966-1976), fue desterrado junto a su familia: primero al noreste del país, y posteriormente a la región de Xinjiang, en el oeste. Los años de destierro en Xinjiang fueron duros. En ellos Ai Qing fue obligado a limpiar letrinas públicas y se le prohibió publicar. “Mi padre era un hombre sencillo. Su sensibilidad siempre se dirigió hacia la gente corriente y los aspectos esenciales de la vida. Pero su mente no era muy práctica. Luchó entre su pensamiento literario y el momento político que le tocaba vivir. Batalló toda su vida por la justicia, y comparto con él este sentimiento” dice su hijo.
 
Ai estudió en el Instituto de Cine de Pekín, y en 1979 fue uno de los fundadores del colectivo de artistas Stars (Xingxing), cuyo objetivo era enfatizar el individualismo en contra de la uniformidad de la Revolución Cultural. El grupo se disolvió en 1983 a causa de la presión de la autoridades, y la mayoría de sus miembros abandonó el país. Ai se marchó a Nueva York durante 12 años. “Allí aprendí a ser un artista inteligente, y no un artista únicamente con habilidades visuales o técnicas” nos cuenta.

Regresó a Beijing porque su padre estaba enfermo; y fue en esta época cuando tomó en la plaza de Tiananmen su famosa foto del puño cerrado con el dedo corazón extendido, recordando de esta manera la matanza de Tiananmen en 1989. Os recordaré que el ejército chino cargó contra los estudiantes que se manifestaban en contra del partido comunista y a favor de la democracia y sus derechos humanos. El número de muertos y heridos en esos días sigue siendo un secreto de estado, pero se piensa que fueron miles. Posteriormente, Ai repitió el mismo gesto ante la Casa Blanca en Washington, en París y en Berlín.

Weiwei también es arquitecto y escultor, y utiliza en sus obras objetos como muebles, zapatos, bicicletas, semillas de girasol... ¡o vasijas neolíticas!. El artista se vale de restos y objetos auténticos de templos de dinastías milenarias, constatando así una realidad incuestionable: el expolio del patrimonio cultural chino. En 1994 se hizo un controvertido autorretrato en tres tomas fotográficas donde dejaba caer una valiosa urna de la Dinastía Hang (202 a.C-220). También intervino en varias urnas paleolíticas adquiridas en excavaciones arqueológicas. En una de ellas dibujó el logotipo de Coca-Cola (1995) y otras las pintó con acrílicos de colores, creando así la obra 101 ánforas Whitewash (1993-2000). En 2007 confeccionó una polémica construcción a base de puertas y ventanas recicladas de palacios destruidos que contaban con miles de años. Y restauró 1001 sillas de la dinastía Qing en su taller para servir de asiento a invitados compatriotas durante una exposición a la que tituló Cuento de Hadas.

Fue el asesor artístico en la construcción del Estadio Olímpico de Beijing conocido como El Nido de Pájaro, y dijo: “Pensé que los Juegos y diseñar el estadio eran una buena oportunidad para mostrar al mundo que China quiere cambiar de forma sincera su historia. Pero tratando con esos burócratas me di cuenta de que los Juegos no iban a ser un momento de celebración, sino un viejo juego de propaganda. Esto me entristeció mucho, y anuncié que no quería tener nada que ver con ellos”.

Y encuentro en su blog este bello mensaje: “El 30 de noviembre de 2013 voy a colocar un ramo de flores frescas en la cesta de una bicicleta exterior Nº 258 studio Caochangdi, y todas las mañanas, hasta que recupere el derecho a viajar libremente”. Y es que el artista ha sido detenido y encarcelado en varias ocasiones...

En 2009 fue secuestrado en el aeropuerto de Beijing cuando se disponía a tomar un avión con destino a Hong Kong, desde donde partiría a Taiwán para organizar una exposición. Durante cuatro días no se supo nada de él. Fue golpeado en un hotel de Chengdu, capital de Sichuan, supuestamente por agentes de paisano, la víspera del juicio de Tan Zuoren (un activista que investigaba las malas prácticas seguidas en la edificación de los colegios derrumbados en el terremoto de 2008), impidiéndole así asistir a su juicio. Después de intensos dolores de cabeza, al mes siguiente y mientras se encontraba en Alemania, tuvo que ser intervenido de urgencia en un hospital. La causa: hemorragia cerebral, posiblemente consecuencia de la agresión policial.

En 2010 el artista organizó una fiesta-protesta en Shanghái (China) a través de su cuenta en Twitter. Se trataba de convocar un banquete a base de cangrejos de río para “celebrar” que las autoridades de esa ciudad iban a demoler su recién inaugurado estudio en Beijing. Ai aseguró que la demolición no se debía a cuestiones inmobiliarias, sino a su activismo contra el régimen chino. Tras anunciarse la fiesta, la policía de Pekín lo puso bajo arresto domiciliario durante dos días, pero el evento se llevó a cabo a pesar de su ausencia.

Semanas después, la policía le impidió viajar a Corea del Sur ante el temor de que acudiera a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz al disidente chino encarcelado Liu Xiaobo. Ai fue uno de los firmantes de la Carta 08, un manifiesto donde se pedía reformas políticas en el país, y por el que su principal impulsor, Liu Xiaobo, fue encarcelado.

Y en 2011 fue arrestado durante 81 días acusado de evadir impuestos. Lo cierto es que Ai había señalado al gobierno chino como único responsable de la tragedia que causó la muerte a miles de niños durante el terremoto de 2008 en Sichuan. Denunció que las escuelas se habían desplomado por tener una construcción defectuosa a causa de la corrupción. Para ello creó una instalación con 9.000 mochilas de escolares muertos y anotó los nombres de los niños fallecidos. La detención de Ai fue acompañada de registros en su estudio, donde la policía incautó ordenadores e interrogó a sus colaboradores. El 3 de abril su familia denunció su desaparición a la vez que colgaba carteles escritos a mano que decían: “Varón, 53 años, fue asaltado por dos hombres el domingo en el aeropuerto de Beijing (...) Sigue desaparecido”. Su mujer, parientes, empleados y voluntarios del estudio denunciaron junto a su desaparición la de Wen Tao, amigo del artista, el chófer Zhang Jingsong, el diseñador del estudio Liu Zhanggang y la contable Hu Mingfen. La alarma saltó a occidente desde la Bienal de Venecia, a la que el artista estaba invitado. Cuatro días después, el gobierno chino confesó que Ai se encontraba detenido en un lugar indeterminado por evasión de impuestos. El 22 de junio de ese año fue liberado bajo fianza. El gobierno le condenó a pagar 1,7 millones de euros y le obligó a permanecer bajo arresto domiciliario.

Ai denunció a través de Twitter (bajo el seudónimo de Gran Hermano) diversos casos de tortura en cárceles chinas. Para ello se hizo con una cámara con la que podría vérsele en internet las 24 horas del día, pero fue desmontada a las pocas horas de su emisión. La red Twitter está bloqueada en China, y para utilizarla es necesario un programa que se salte la censura. Ai escribía en chino y tenía más de 80.000 seguidores

Según el diario Wen Wei Po, también está siendo investigado por bigamia (ya que tiene un hijo con una mujer que conoció antes de casarse con su esposa) y por difundir pornografía en internet (se piensa que es a causa de un autorretrato en el que se cubre el sexo con un muñeco de peluche blanco: un animal de ficción inventado por los internautas chinos para insulta a la censura).

Y dice Ai: “La equivocación de los totalitarismos es que la libertad puede ser encarcelada, pero no es así. Cuando es restringida toma el vuelo y aterriza en el alfeizar de una ventana”.

En cuanto a su arte, en 2010 expuso en la famosa Sala de las Turbinas de la Tate Modern de Londres. Para ello creó una alfombra de 100 millones de semillas de girasol de porcelana, como símbolo de “la defensa del trabajo artesanal de China en contraste con la producción en masa”. Además, el girasol es un símbolo que se mueve entorno al Sol, título que se atribuye a los emperadores chinos. Las pipas fueron elaboradas y pintadas a mano por 1.600 artesanos de la región de Jingdezhen.

En 2011 el artista fue catalogado como la persona más poderosa en el mundo del arte, según una encuesta elaborada por la revista ArtReview, quien le concedió la distinción por su activismo político y su obra de arte. Ai declaró a la BBC que no se sentía poderoso en absoluto. De la misma manera, Reporteros Sin Fronteras lo nombraron embajador honorífico por la libertad de prensa

En 2013, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla (el antiguo monasterio de la Cartuja de Sevilla) exhibió la primera muestra individual del artista en España. Bajo el nombre de Resistencia y Tradición, reunió obras como la mencionada Pipas de Girasol, Luz Bajando, que se trata de un gigantesco farolillo chino de color rojo estrellado en el suelo, como referencia al  gobierno chino, o El fantasma Gu bajando de la montaña, una cuadrícula formada por 96 vasijas pintadas en blanco y rojo, y cuyo color varía según el ángulo desde que se observe (por cierto, parece ser que una de las vasijas se rompió cuando una anciana tropezó con la pieza).

Y en septiembre de 2014, la famosa prisión de Alcatraz (en la bahía de San Francisco en California) albergará una exposición del disidente chino con el objeto de explorar el significado de estar privado de libertad y de los derechos humanos más básicos como modo de castigo.

Ai también ha publicado recientemente un disco, cantado en chino y titulado La Divina Comedia, con seis canciones que hablan de su detención en 2011. El disco puede escucharse y bajarse desde la web del artista: aiweiwei.com. También ha realizado su propia versión del éxito musical de repercusión mundial Gangnam Style.

La comunidad internacional apoya con firmeza la actividad de Ai, quien en cierta ocasión expuso: “Ser artista hoy en China me expone a la realidad de las condiciones actuales y exijo mi derecho a discutir abiertamente y dar mi opinión sobre la cultura, la sociedad y la política; e intentar expresar mis sentimientos personales, por ejemplo en internet. La sociedad china actual no tiene moral, juicio propio, y la gente no está acostumbrada a asumir su responsabilidad. No está acostumbrada porque el mayor éxito de las sociedades totalitarias es hacer pensar a la gente que no es nada, que haga lo que haga nada va a cambiar”.

Para ir terminando os recomiendo una película documental que trata sobre su  vida y obra. Su título es Ai Weiwei: Never Sorry y está dirigida por Alyson Klayman. La podéis encontrar en la biblioteca pública.

Y dice nuestro Don Quijote de la Mancha: “la libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra y el mar encubre; por libertad así como por la honra, se puede aventurar la vida y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Con el permiso de Cervantes (quien tampoco se libró del cautiverio) quiero dedicar sus palabras a todos los que en algún momento han sido privados de libertad por amor a la misma.

Y me despido con una canción que cuenta la historia del primer muchacho que saltó el muro de Berlín: “Libre, como el Sol cuando amanece, yo soy libre... “


Fuentes: Blog Ai Weiwei, Kristian Leahy (Descubrir el Arte), El País, BBC, Europa Press, El Mundo, Centro Andaluz de Arte Contemporáneo,  organización For-Site, El Confidencial y Agencia EFE.

 

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